jueves, 20 de diciembre de 2012

3…2….1…se acabó el mundo!!...¿o no?




El título lo dice todo, los charlatanes con las teorías conspiraestupidas que tanto hicieron mella en internet, se están chupando y saboreando agriamente sus palabras de la rabia. Los embaucadores deben estar escapando a alguna isla en el trópico en la cual sus “fieles” no los encuentren para matarlos por hacerse con sus bienes y los que se suicidaron…bueno, el mundo no era para ustedes.

Si alguno mira la hora, publico esto el jueves 20 de diciembre de 2012 a las 9 y pico de la noche. Sí es trampa, todavía no es 21 de diciembre, pero puede ser sencillamente 15 de diciembre o 22 de diciembre y el resultado no cambia. En todo caso celebro otra derrota (y esta vez grandísima) de los charlatanes que tendrán que ideárselas mejor en el futuro para vender teorías conspiraestupidas a los ingenuos que estarán más a la defensiva en los próximos días (¿o no?).

En todo caso, creo que ya que “no se acabó el mundo”, es hora de hacer lo que no he podido en estos últimos meses, como actualizar el blog para que no se transforme en un simple sitio abandonado en la web. Voy a compartir en estos días una crónica que había escrito hace algunos meses para un medio que finalmente no lo publicó y terminaré la serie del 9 de abril que empecé a escribir, pero que no terminé por diversas razones.


Imagen tomada de: http://algrito.com/comics/2012-12-16-AG-Mayas.jpg

sábado, 13 de octubre de 2012

A qué circulo del infierno deben ser enviados?

Me disculparán si todavía existen lectores de este blog que no haya publicado en varios meses. En todo caso les comparto un pequeño test que les indica a qué circulo del infierno deberían ir, con base en la grandiosa obra de Dante Alighieri.

Link: http://www.4degreez.com/misc/dante-inferno-test2.mv

Espero que lo disfruten e igualmente espero poder volver al ruedo de mi blog y escribir como lo hacía hace algunos meses.

Les comparto mis resultados:
The Dante's Inferno Test has banished you to the Sixth Level of Hell - The City of Dis!
Here is how you matched up against all the levels:
LevelScore
Purgatory (Repending Believers)Very Low
Level 1 - Limbo (Virtuous Non-Believers)High
Level 2 (Lustful)High
Level 3 (Gluttonous)Very Low
Level 4 (Prodigal and Avaricious)Low
Level 5 (Wrathful and Gloomy)High
Level 6 - The City of Dis (Heretics)High
Level 7 (Violent)Moderate
Level 8 - The Malebolge (Fraudulent, Malicious, Panderers)Low
Level 9 - Cocytus (Treacherous)Low

Take the Dante's Inferno Hell Test

sábado, 19 de mayo de 2012

¡El 20 de mayo de 2012 se acaba el mundo!


Teniendo en cuenta que de nuevo andan por ahí los falsos rumores del fin del mundo, me permito escribir tres cosas a tener en cuenta:

1.
Desde el inicio de su existencia, el hombre siempre ha estado pronosticando el fin de su especie. Que en el año 1000 (véase “El séptimo sello” de Bergman y la cita bíblica), que en el 1185 (véase la carta de Toledo) que en el año 2000 (si me pasé un resto de fechas, pero si sigo en el milenio pasado no acabo), que en el año 2011 (véase Harold Camping) y en fin. Ahora anda por ahí rondando el rumor de que el mundo se acaba mañana o el 21 de diciembre de 2012 y como consecuencia de esta estúpida pseudo-teoría, gente crédula como esta niña se está suicidando o dejando sus bienes materiales.

Además de lo anterior, un montón de gurús, “profetas” y vendehumo están sacando resto de libros, documentales y otros medios para decirle a los tontos que les paran bolas, que hasta aquí llegó el planeta según racionamientos que podrían ser fabulosos en la ficción pero que son risibles en el mundo real.  Por ello, desde este medio expreso mi denuncia y mi invitación a que no compren basura apocalíptica de estos personajes, ni les sigan la corriente enviando cadenas sobre este asunto.

2.

El libro de las revelaciones (o apocalipsis, como más gusten) de la biblia, pudo ser una de las mejores obras de ciencia ficción y fantasía de la literatura. Creo que nadie hubiese sido más visionario para hablar de este género que Juan (suponiendo que de verdad lo escribió) ya que habla sobre códigos con los cuales se identifica a la gente (se le adelantó a Orwell y a Huxley), jinetes que vuelan sobre el cielo buscando la destrucción del mundo y arcángeles combatiendo dragones. Además de ello, este libro contiene un montón de símbolos y códigos escondidos que deja a Joyce como un simple principiante. 


El problema es que la gente se ha puesto a buscarle, como se diría popularmente, las cinco patas al gato y bueno, ahora es un libro al que la gente acude con temor en lugar que con fascinación. Dejen de leer el apocalipsis como si fuera un libro profético y en su lugar, háganlo como una gran obra de la literatura. Seguro que les va a gustar.



3.


Nostradamus, Nostradamus, Nostradamus. Vengo oyendo este nombre desde que tenía como 8 o 9 años. A él le atribuyen muchas (dizque) profecías sobre la aparición de Hitler o sobre el atentado a las torres gemelas. Al respecto me gustaría comentar una pequeña anécdota sobre este asunto. En el año 2001, cuando contaba con sólo 10 años, había leído el libro que recopilaba las profecías de Nostradamus (mis papas nunca me pusieron problema con los libros, la mayoría me los compraban y me los dejaban leer). Fue uno de los textos más escalofriantes que leí (tenía 10 años, por favor) y por tanto lo condené a estar escondido en la biblioteca. El 11 de septiembre del mismo año, ocurrió aquel horroroso acto terrorista contra las torres gemelas y en medio de la información y desinformación de los medios de comunicación me enteré que este mensaje estaba en una de las profecías:

"En la ciudad de Dios habrá un gran trueno.
 Dos hermanos destruidos por Caos.
 Mientras la fortaleza resiste
 el Gran Líder sucumbirá
 La Tercera Gran Guerra comenzará cuando la Gran Ciudad arda.
Nostradamus 1654"

Permítanme decirles que luego de leer de nuevo el libro que tenía, no lo encontré por ningún lado. Por esa razón fui con mi papa a la librería (mis papas me seguían la cuerda en esos juegos) donde lo compré, para hacer el reclamo, ya que me indigné (con lo gracioso que suena) de que en mi versión, no estuviera aquel fragmento. La señora que atendía, muy amable por cierto, me dijo que era por la versión y me trajo una nueva que habían sacado recientemente (o sea después de lo de las torres gemelas) y oh, milagro, ¡ahí estaba!. Mi papá no me compró el libro porque ya tenía uno y bueno, después termine regalando el que tenía y me olvide del tema hasta hoy, que me encuentro con alguien que tuvo la misma inquietud que yo, investigó y se enteró por qué ese fragmento es falso. Ah! Y para quienes me vienen a hablar de la predicción de Hitler también es falsa.


Quiero terminar esta entrada con una pequeña reflexión: Todas las religiones del mundo pregonan el día del fin del mundo y exhortan a las personas a creer en su dogma, diciéndole que si no lo hacen ni tampoco realizan sus ritos, se van a ir eternamente a un lugar terrible llamado infierno. ¿Será entonces que la única solución que tiene la raza humana para salvarse de su exterminio es acabar con las religiones? 





La primera imagen la tome de facebook hace mucho tiempo. Si usted es el dueño de la misma, le agradezco me lo informe para darle crédito.
El resto fueron tomadas de:


http://miblogpi.files.wordpress.com/2011/05/funny-harold-camping.jpg?w=492&h=700 


http://1.bp.blogspot.com/--WIT5cDFYvE/TW7Npat_9bI/AAAAAAAAEeU/Qt-QoNGXdic/s1600/nostradamus.jpg

jueves, 10 de mayo de 2012

El discriminador y la prostituta de moda

Hoy vuelvo con los temas cortos sobre los cuales dejo una pequeña voz de protesta acerca de un par de noticias con las que me encontré. El título es una forma amarillista de llamar la atención, ya que esta entrada, habla de alguna forma de eso.

1.       La discriminación como arma judicial para condenar a los políticamente incorrectos



Estamos en una época donde lo que importa es el parecer por encima del ser. Si uno dice que le parece horrible que a algunas mujeres del mundo árabe, por dictámenes bíblicos, tengan que utilizar una burka, inmediatamente se convierte en un discriminador intolerante que no respeta el multiculturalismo (pesimamente entendido por muchas personas). Si uno dice que los libros sobre el narcotráfico son pésima literatura, por su horrenda prosa llena de amarillismo, de una vez es tachado de “creído” y hasta “intolerante” por no respetar “los gustos subjetivos”. Por todo ello, a mucha gente se le llena la boca de eufemismos para hablar, refiriéndose, no a un negro, sino a un afrocolombiano (cosa absurda, teniendo en cuenta que en Colombia la palabra negro, no se utiliza por lo general para ofender al prójimo); ya no se habla de los lectores sino de los/las lector@s (herencia de las feministas sin causa).En ese sentido conocí en el día de ayer de una noticia que me pareció estúpida desde el principio, pero que poco a poco se ha ido transformando en un asunto de interés general y nacional por el tono amarillista que le imprimen los periodicos: el bollo perfumado del diputado de Antioquia.

Para quienes no saben, en Antioquia (departamento de Colombia) se estuvo discutiendo la aprobación del plan de desarrollo departamental y dentro de los objetivos del gobierno está promover el desarrollo de los municipios que limitan con otros departamentos y países vecinos. Un señor diputado del departamento entendió (posiblemente por no leer bien o porque el gobierno así lo dio entender, puede pasar) que iban a invertírsele recursos del departamento de Antioquía a municipios fuera de este, lo cual le pareció malo y lo llevó a expresar que no estaba de acuerdo con que se le metiera plata al Chocó (uno de los departamentos), ya que invertirle a ese departamento era como “meterle perfume a un bollo” y su departamento necesitaba esos fondos. Inmediatamente estalló Troya.   Todo el mundo  se fue lanza en ristre contra el diputado. Sergio Fajardo de una vez se metió a su cuenta de twitter para escribir “Como antioqueño y gobernador siento vergüenza con el pueblo chocoano por el comentario del diputado Mesa en la Asamblea del departamento!”. El gobernador del Chocó se “sintió indignado”  porque el funcionario antioqueño no se compadeció del tan sufrido pueblo del Chocó. El grupo Chocquibtown salió a dedicarle una canción al político. Simón Gaviria, en nombre del partido liberal, salió a decir que los liberales prepararan sanción para el hombre y bueno, un montón de twitteros salieron a insultar al señor diputado utilizando adjetivos de toda clase. 
No obstante lo anterior, lo peor estaba por llegar: el senador del partido MIRA Carlos Baena, salió de manera oportunista a decir que iba a demandar él mismo al citado diputado por discriminación  ya que “deja entrever como si la raza afrocolombiana que vive en el Chocó esinferior y que hay otros que son superiores”.



Ahora, si bien es cierto que el diputado Mesa utilizó unas declaraciones excesivamente vulgares, es estúpido considerarlas como una forma de discriminación y sobre todo como si no tuviera algo de verdad. Invertirle plata al Chocó sí es como “echarle perfume a un bollo” porque muchos políticos y sus amigos del hampa, se roban toda la plata que le meten al departamento y hacen que este sea inviable  y no contentos con eso, la malversan. Ahora bien, ¿esto es culpa de los habitantes? Sí y no. Sí porque ellos eligen esos gobernantes tan paupérrimos. No, porque el problema es que las mafias políticas del Chocó son cosa brava y cuentan con una cartera lo suficientemente grande para tener en nómina a jueces (ver link que aporté).
Por lo anterior, considero que en lugar de andar discutiendo por una declaración que por más vulgar que sea, es cierta, deberían implementar acciones para ayudar verdaderamente a un departamento tan caído en desgracia como el Chocó. Su gente no necesita que digan que son luchadores y que los santifiquen. Necesitan que de verdad les ayuden a salir de esa crisis crónica, mandando a la cárcel a todos los picaros que los tienen jodidos. Frente al diputado antioqueño reitero lo que dije: el hombre en ningún momento se refirió de forma grotesca a los chocoanos. Nunca dijo groserías como “negros de mierda” o “desgraciados subdesarrollados”. Simplemente dijo (con palabras horribles, reitero) que invertir en el Chocó es echar plata en saco roto. Si decir eso (por más feo que lo haga) lo van a mandar a la cárcel, la ley es completamente arbitraria y hasta coarta la libertad de expresión. Uno es dueño de las palabras que utiliza y de las que no.  No entiendo porque las personas buscan que todos los comentarios sean políticamente correctos, como si eso llevara a mitigar los problemas de fondo que en verdad siguen ahí, así Simón Gaviria y el senador Baena se rasguen las vestiduras.

PD: Se le debería hacer un juicio al diputado Mesa por ser no abrir ni por curiosidad un diccionario. En la declaración de las disculpas dice que quiso decir bollo y no “boyo” (con “y” dice él). Según el diccionario de la RAE la palabra “boyo” no existe .  La única página que me dio una definición a boyo es esta y como pueden ver, no se parece al significado que se le debe dar.

2.       Colombia es pasión. El riesgo es que te quieras quedar.



Continuando con los “bollos perfumados”, quisiera rememorar que hace aproximadamente un mes, todos los medios colombianos hablaban de la “cumbre histórica” que se iba a celebrar en Cartagena. Algunos periodistas, osados (o amigo de Santos, no sé) se atrevían a compararla con la conferencia de Yalta. Otros decían que era la cumbre del siglo y que aquí se iba a hacer algo grande. El tiempo pasó, la cumbre llegó y la cumbre se fue. Un mes después nadie se acordó de que trataba la vaina y sólo supo que el gobierno despilfarró 62 mil millones de pesos según palabras de la canciller (descendiente de la familia de vendepatrias de los Holguin)  que sólo sirvieron para que Hillary Clinton se enrumbara , Shakira la cagara (aunque la perdono porque ese compendio de versos mal elaborados que llaman himno nacional, a mí también se me olvida a veces) y para que Santos apareciera en la revista time. Ahora bien, después de un mes ¿alguien se acuerda de la “cumbre del siglo”? Nadie. Como dije antes, fue plata despilfarrada por la cual le deberían hacer un juicio fiscal a Santos y cia…pero bueno, no vine a hablarles de la cumbre sino de la prostituta de la cumbre.

Para quienes no conocen el caso, unos días antes de la llegada a Cartagena de don Obama (el patrón para Juan Manuel Santos), éste mandó su esquema de seguridad a que prepararan todo para su llegada. Aquellos miembros del servicio secreto, aprovecharon esta ocasión para ir a la ciudad antigua y decirles a las muchachas que estaban por ahí si querían “focki focki”. Ellas aceptaron  y se fueron a ejercer las labores dispuestas en su respectivo contrato de prestación de servicios oral. Al otro día, el hotel llamó a las 6 y media de la mañana al cuarto de los gringos, para que estos despacharan a sus acompañantes, puesto que por política de hotel, no podían estar más tiempo (no fuera que un niño las viera saliendo) y el gringo la despachó. El problema es que a una de ellas, le habían prometido pagarle 800 mil pesos y sólo le dieron 50 mil (empezó el TLC) y por ello, la prostituta le armó un escandalo que se oyó en todo el hotel y que los hizo quedar en evidencia. El resto es historia. Como están en campaña política (por eso fue que vino Obama a Cartagena) los senadores inmediatamente llamaron a descargos a los agentes del servicio secreto que a su vez, fueron echados por mal comportamiento.

En todo caso, el motivo de mi entrada no son los gringos, ni la paupérrima y despilfarradora cumbre de las americas. El motivo (por increíble que parezca) es la prostituta. Hoy, mirando las noticias, me encontré que el abogado Abelardo de la Espriella (una vergüenza para el gremio de los abogados) llamó a la emisora Atlántico, con el animo de darle publicidad a su cliente, la prostituta de la cumbre, diciendo que ésta, estaba en España “por motivos de seguridad”. Además que ello que la señorita iba a ir al congreso de los Estados Unidos a testificar en el proceso  y que estaba produciendo un documental, un libro (¡pobres arboles!, no hay derecho, dónde está Greenpeace cuando se le necesita) y unas de fotos para una revista para adultos (la vieja no es que sea muy bonita que digamos, pero no vale la pena darle rienda suelta a este tema).



Todo esto lo miro, mientras leo un artículo   de Vargas Llosa sobre la civilización del espectáculo (y que en cierta forma fue antecedente a su ensayo que publicó hace poco alfaguara) donde el hombre expresa su molestia ante una verdad tan evidente como que los medios de comunicación dejaron de informar, opinar y criticar para divertir. De qué manera para los medios, está por encima de todo entretener y por ello, cada noticia se convierte en un melodrama con ansias de telenovela. Cómo es posible que una señora que no sabe redactar una carta, le vayan a publicar un libro (escrito por algún pendejo al que le pagan 2 pesos) sobre anécdotas fútiles. Cómo es posible, que un tema tan delicado como la prostitución, que ha llevado a muchas mujeres a ser victimas de la trata de blancas y de maltratos inimaginables ahora se haya convertido en algo frívolo. Y lo peor, cómo es posible que yo ande hablando de este tema a sabiendas de que es estúpido y frivoliza problemas sociales. Cada vez me lleno de más preguntas y de menos respuestas. En todo caso dejo mi voz de protesta, no sin antes advertir que todo aquello que critico, como el dinosaurio de Monterroso, ya estaba ahí cuando nací. Por eso pienso que soy el raro, el elemento diferente.            


Imágenes tomadas de: 

domingo, 29 de abril de 2012

Por qué no recomiendo la Feria Internacional del Libro de Bogotá



Ayer fui a la feria “internacional” del libro de Bogotá, conocida también como el “evento de promoción de la lectura”[1] y no me gustó. Debo empezar aceptando que es la primera feria del libro de Bogotá a la que voy, así que no sé si otrora fue mejor. En todo caso no me gustó, no me pareció que “fomentara la lectura” (o promocionara si así lo quieren) y si por el contrario convirtieron la venta de libros (dentro de CORFERIAS) en una actividad excluyente. Más adelante les diré porque levanto esta acusación.

La Feria “Internacional” del Libro de Bogotá (FILBO) es un evento anual organizado por dos compañías privadas (CORFERIAS y Cámara Colombiana del Libro) en compañía de varios patrocinadores, dentro de los cuales, en ocasiones manejan dineros públicos como por ejemplo con el patrocinio de Ecopetrol, que al ser sociedad de economía mixta, así suene pleonasmo, maneja plata del estado. Su teleología es la de (sarcasmo) promover la lectura y en tal sentido (en serio) la venta de libros.

Ahora bien, animado por conocer como era la dichosa feria del libro de Bogotá que promocionaban con ahínco presentadoras de farándula en canales nacionales como RCN (mala espina) y animado por saber del conversatorio con Fernando Vallejo sobre Cuervo, pagué los 1.750 pesos del transmilenio con el animo de entrar en uno de los buses articulados que me llevaban  a la estación CAD, la cual me dejó como a 7 cuadras de CORFERIAS. Luego de bajarme, caminé varias cuadras, acompañado de otras personas que también iban a la dichosa feria del libro, esquivando otras que salían de la misma con bolsas que tenían el logo de planeta, random house entre otras casas editoriales. La mayoría (según pude detallar) llevaban dentro de sus paquetes uno o dos libros máximo, lo que me hizo ser escéptico frente a los supuestos súper descuentos que pregonaron las citadas presentadoras.

El primer inconveniente con el que me topé al llegar a CORFERIAS fue la entrada. ¡Como satanaces se les ocurre cobrar entrada si están fomentando la lectura y los libros! Además, cómo son tan descarados de cobrar siete mil pesos por entrada. Algunos dirán “siete mil pesos no es mucho dinero”, pero el problema es que si van con varias personas o peor aún, si van con la familia (digamos papá, hijo y esposa), el precio para entrar a la venta de libros se puede metamorfosear fácilmente en 18 o 20 mil pesos. Una parte de lo que vale un libro. En fin. Sigamos. Pagué mis 7.000 pesos (haciendo una larga fila) e ingresé al lugar (haciendo otra gigantesca fila). Me dirigí al pabellón más cercano que decía “libros universitarios” o algo así (discúlpenme por no tomar fotos, la cámara de mi celular murió luego de que este nadara con los peces y de igual forma, pido disculpas por no anotar los nombres de los pabellones) y caminé por varios de los stands, encontrándome con que los libros en el lugar no se bajaban de 60.000 pesos. Los pocos que tenían un valor “accesible” (25.000 pesos), eran por lo general ensayos de 50 hojas o menos que realmente no valían la pena (en mi humilde opinión). Salí de aquel lugar y me dirigí a un pabellón mucho más interesante que quedaba en el extremo opuesto de donde estaba: el de los dibujos.  En el primer piso había algunos puestos que promocionaban la venta de comics a precios exorbitantes como 50 o 60 mil pesos. A su lado, estaban las historietas “baratas”, de segunda, ¡¡a 30 mil pesos!! (Coloco en signos de exclamación porque el valor de un ejemplar nuevo, según la portada, era de 8 dólares). Seguí mi travesía por aquel pabellón de las imágenes. Me encontré con un stand que, en condiciones normales, debió ser una debilidad para mí: libros antiguos. Entré en el lugar pero salí tan rápido como pude. Los libros estaban casi al mismo precio de los nuevos y pues yo, que soy un visitante asiduo de librerías de segunda, les puedo asegurar, que esos mismos libros se pueden conseguir por la mitad del precio que pedía el librero.

Subí aburrido al segundo piso. Allí me encontré con caricaturistas, retratistas y compañía. Aquel lugar era mejor que el de abajo, pero el problema es que había muchísimas personas y era difícil caminar por el lugar. La caricatura de una persona valía en la mayoría de puestos 20 mil pesos. Habían también dos o tres artistas que cobraban 60 mil pesos, pero en imágenes mucho mejores. También vendían en el lugar retratos bonitos de 20 mil pesos para arriba. Considero que fue de lejos, el mejor espacio en el que estuve (con la gravedad que ello conlleva, teniendo en cuenta que soy el tipo de persona que cuando entra en una librería por lo general se lleva un libro).



Salí del lugar y me dirigí al pabellón central, el de Brasil. En él me encontré con muchos libros en portugués, sobre arte, cocina y uno que otro de literatura (esperaba lo contrario). A un lado de los stands de libros, vendían comida brasileña (o eso decían los meseros). Como anécdota, pregunté si tenían libros de Nelida Piñon (no la conozco pero he oído recomendaciones de ella) y me mandaron para el Fondo de Cultura Económica. Más adelante me dirigí allí, pregunté si tenían libros de Nelida Piñon y me mostraron “el calor de las cosas y otros cuentos”, que en condiciones normales valía 71.000, pero por ser feria tenía descuento y terminaba valiendo…sesenta y nueve mil pesos!($69.000). No jodás. Estos vergajos dicen promover la lectura y miren, libros a 69 mil. Más del 10% del salario mínimo. Y eso que no les cobran impuestos por los libros y que Brasil es el país invitado de honor. En fin.

Seguí mi travesía por la feria del libro y llegué al pabellón de Random House. Desde que me enteré que esa editorial fue una de las que promovió la ley SOPA, dejé de comprar libros de su casa editorial. No obstante lo anterior, como una mirada no hace daño a nadie, me adentré en aquellos terrenos, para encontrarme con que vendían buena literatura a precios más asequibles (de bolsillo claro). Vi a Pastoral Americana de Roth a 27 mil pesos y “Cuentos Esenciales” de Guy de Maupassant en 32 mil pesos (un precio asequible en comparación al resto de libros). De la misma manera, vi otros clásicos en precios relativamente asequibles (de 30 para arriba), pero el que me tentaba y me cantaba al oído “I´m sexy and I know it”  era el de los cuentos esenciales. No obstante lo anterior, no me llevé ese libro porque no patrocino empresas que financian leyes como SOPA, las cuales defienden los intereses de unos pocos en perjuicio de muchos. Como dato adicional, en aquel lugar estaba firmando libros una joven y bonita escritora de nombre Lauren Kate, autora de la saga “Oscuros” (un nuevo libro de amor para adolescentes). No conozco su prosa y no sé si será tan malo como la de los vampiros, pero bueno. No puedo criticar a quien no conozco, pero la autora se veía bonita, aunque sus libros por el contrario...

Sigamos con el viaje a la feria del libro de Bogotá. Seguí pasando a través de los estantes encontrándome con gigantescos afiches con portadas de best-sellers (los juegos del hambre por ejemplo) y con avisos del tipo “el libro más vendido”, “premio xxx” o “la novela que revolucionó…”, entre otros. Siempre he sido escéptico de los libros con gigantesca campaña publicitaria de fondo. Por lo general, estos libros terminan siendo de auto-ayuda o narraciones de dudosa calidad que recurren al bonito para-texto para poder vender sus existencias. En todo caso, pasé por el pabellón de Panamericana, que ofrecía descuentos tan exquisitos como el del libro “viajando sin papel higienico” de Daniel Tirado, que en un día normal valdría 45.000, pero que con descuento de feria su precio era de 41.000.  



Creo que con lo anteriormente narrado, ya me habré dado a entender de qué forma la cámara colombiana del libro, fomenta la lectura y la venta de los libros. En todo caso, pasaré al siguiente punto de mi visita: la conversación de Fernando Vallejo con William Ospina. Esta tuvo lugar en el auditorio José Asunción Silva, pero no la pude ver. Para empezar llegué al lugar a dizque hacer fila a las 4:15 de la tarde (45 minutos antes de empezar). El auditorio estaba cerrado mientras el citado columnista lanzaba su ya conocida diatriba contra el procurador y presentaba su libro. Fui de los primeros pendejos que hizo fila por el lado delantero del lugar. Esperé como media hora a que abrieran y de un momento a otro, un tipo dijo: “no es por este lado, es por el lado izquierdo” y me desplacé a donde estaba la supuesta fila para quedar en un puesto cercano a la puerta. Todos estábamos a la espera. Queríamos que abrieran la puerta para ver a Vallejo hablando de gramática. Pero no, la puerta nunca se abrió. Aquella masa de piel y huesos que hacía fila tenía que quedarse con la frustración de quedarse afuera. Mientras tanto, dentro del recinto, escritores como Juan Gabriel Vásquez, chicos con escarapela de prensa (hubo como 10 “periodistas” de un medio escrito), personas con escarapela del ministerio de cultura, entre otros, miraban desde adentro a los que estábamos afuera (aunque sin burlarse, sólo por curiosidad). Podría decir sin temor a equivocarme, que la mayoría de personas que estaban adentro eran gente con escarapelas o algún estatus especial que los “elevaba” sobre todos nosotros. Ningún funcionario de CORFERIAS fue capaz de decirnos que no íbamos a entrar, ni tampoco fueron capaces de organizar nada. Ah, también sacaron “por solidaridad” (así dijo la vieja desde adentro) a personas que estaban adentro y que no tenían escarapela o carnet de alguna entidad burócrata del gobierno.  

Siguiendo con la narración de los hechos, no pude entrar y me dirigí a la “pantalla gigante”, la cual estaba en una horrible posición que no permitía a muchos ver el conversatorio. En los alrededores no había NADIE organizando, por lo que todos tuvimos que posicionarnos en algún lugar donde pudiéramos ver la pantalla y escuchar lo que decían los conversadores desde adentro. No estuve mucho tiempo. No me fui por el estruendoso aguacero que nos hizo sacar la sombrilla a todos los que estábamos parados alrededor de la pantalla gigante (ya les dije, no había organización y la pantalla estaba mal posicionada), sino porque sufro de una vaina que se llama sincope neurocardiogénico (por la que básicamente empiezo a tener visión borrosa y mareos que llevan al desmayo cuando estoy entre muchedumbres, razón por la cual, nunca acudo a eventos multitudinarios). Antes de irme vi como unos dizque periodistas de RCN exigían la entrada por ser de aquella cadena, pero ninguno de los del público los dejó pasar. Para la gente que no había entrado, la ley era para todo el mundo y si la orden era que no entraba una persona más, así se tenía que cumplir. Lo mismo ocurrió con unos policías que llegaron con una asquerosa actitud de gendarmitos mandadorcitos, que amenazaron a la señora que no los dejaba pasar. Afortunadamente la gente se puso de acuerdo y no permitió que pasaran.En fin, me fui con una mala recepción de la feria del libro de Bogotá.

Como dije antes, no se fomentó ninguna venta de libros ni tampoco la lectura. Los libros tenían el mismo valor que en las librerías y de alguna forma, fueron en un elemento excluyente ya que por sus precios, no cualquiera podía obtenerlos. Ojala no salgan los escritorcitos de cuarta (como cité alguna vez en este blog) a decir que lo que ocurre es que la gente le gusta beberse la plata porque la cosa tampoco es así. 45.000 o 30.000 no los tiene cualquiera para comprar un libro nuevo. Tampoco vi muchos descuentos en los cubículos de las librerías. En este, el supuesto año de ese gran escritor llamado Rafael Pombo, me encontré con una nueva edición de sus cuentos infantiles ilustrados en 49.000, también a 36.000 y 39.000. Había unos que eran la excepción a la regla que estaban a un precio realmente asequible como era el de 12.000 o 18.000, los cuales tenían la mala fortuna de tener uno o dos cuentos nada más. Sale más barato sacar un carnet de la biblioteca y tomar prestados los libros de Pombo.

Con todo lo anterior, quiero dar a entender que esta feria de ninguna manera busca fomentar la lectura ni la venta de libros. Tampoco el encuentro con los autores (como llegué a pensar alguna vez). Simplemente es un evento comercial como cualquier otro y es les recomiendo acudir a una librería donde no le cobran los 7.000 pesos de entrada. Nunca pensé que al estar escribiendo sobre una feria del libro sólo tuviera material para hablar de los precios de los mismos o de la mala organización en lugar de escritores, novedades y recomendaciones de libros. Pero así fue y no recomiendo a nadie ir a uno de estos eventos. Están sobrevalorados. Y/o peor aún, desincentivan la lectura. 

Dedico esta entrada a aquellos anónimos que desde la entrada del auditorio José Asunción Silva aplaudieron a Fernando Vallejo sin que él lo supiera. Por todos los vericuetos que tuvieron que atravesar, por recibir las implacables gotas de lluvia sobre su cabeza y los malos tratos de los policías auxiliares y personas del staff de CORFERIAS que no tuvieron ninguna consideración por los supuestos lectores a quienes iba dirigido este evento, quise escribir esta entrada.  

Algunos links:
-http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-340857-alarma-ley-del-libro 


[1] http://www.feriadellibro.com/pagina.cfm?StrIdioma=es&IntIdioma=1&IDPagina=6435&IDSeccion=998



Imagenes tomadas de: 
http://2.bp.blogspot.com/-KRqoq8kBqzs/T2x_qB8zu5I/AAAAAAAAGR0/Mu0RWv9CbWc/s1600/libro.jpg
http://www.cm-pvarzim.pt/groups/staff/conteudo/imagens-gerais/cultura/correntes-d-escritas-2007/fotos-dos-escritores/nelida-pinon.jpg


ACTUALIZACIÓN

Si algo interesante tuvo la feria del libro, fueron los blogueros del espectador. Aunque la mayoría de entradas me parecieron insulsas y no compartí algunas de las apreciaciones que hacían, como por ejemplo que era una súper promoción promoción la venta de tres libros en 60.000 (o algo por el estilo, ya que cuando estuve en Nueva York, me hice con un ejemplar de los poemas y narraciones de Edgar Allan Poe en 7 dólares), hubo entradas que me parecieron geniales como las que cité al final del texto o esta a la que le hago un especial hincapie:

http://blogs.elespectador.com/elinvitado/2012/05/01/el-ocaso-del-libro/

Les voy a traer un par de citas que me parecen, la manera más acertada de referirse a la (dizque) feria del libro, invitándolos (aunque aquella entrada tenga más visitas que este blog en toda su historia) a que la lean:

"Pero al entrar a la FILBo, donde precisamente abundan aquellos objetos físicos en cantidades industriales, la lectura se instala en una suerte de limbo. Si no contamos el pabellón infantil y juvenil, donde su organización física demuestra que aún entienden que vender libros es también fomentar y permitir la experiencia que ellos generan, la lectura brilla por su ausencia. No puedes mirar los libros con calma, quizás sentarte una media hora y leer uno (sin importar si lo vas a comprar o no), curiosear sin tener encima los ojos inquisidores de un vendedor. Es una muestra de los hábitos actuales de gran parte de los lectores en formación: instantáneo, masivo, desechable."

"Asistir a la FILBo no es propiciar un espacio con el libro, no es permitir el encuentro con una -o muchas- ideas (escrita, gráfica, ilustrada), es pagar la entrada a un almacén de cadena para comprar los alimentos que están en oferta, antes de que su fecha de expiración se cumpla."

Más información, menos conocimiento - Mario Vargas Llosa


En el día de hoy quisiera compartir un artículo con el que me encontré de Mario Vargas Llosa. Fue publicado originalmente en el diario La República de Perú. Me llamó la atención y por eso lo comparto con ustedes.


Más información, menos conocimiento

Por: Mario Vargas Llosa


Nicholas Carr estudió Literatura en Dartmouth College y en la Universidad de Harvard y todo indica que fue en su juventud un voraz lector de buenos libros. Luego, como le ocurrió a toda su generación, descubrió el ordenador, el Internet, los prodigios de la gran revolución informática de nuestro tiempo, y no sólo dedicó buena parte de su vida a valerse de todos los servicios online y a navegar mañana y tarde por la red; además, se hizo un profesional y un experto en las nuevas tecnologías de la comunicación sobre las que ha escrito extensamente en prestigiosas publicaciones de Estados Unidos e Inglaterra.

 Un buen día descubrió que había dejado de ser un buen lector, y, casi casi, un lector. Su concentración se disipaba luego de una o dos páginas de un libro, y, sobre todo si aquello que leía era complejo y demandaba mucha atención y reflexión, surgía en su mente algo así como un recóndito rechazo a continuar con aquel empeño intelectual. Así lo cuenta: “Pierdo el sosiego y el hilo, empiezo a pensar qué otra cosa hacer. Me siento como si estuviese siempre arrastrando mi cerebro descentrado de vuelta al texto. La lectura profunda que solía venir naturalmente se ha convertido en un esfuerzo”.

 Preocupado, tomó una decisión radical. A finales de 2007, él y su esposa abandonaron sus ultramodernas instalaciones de Boston y se fueron a vivir a una cabaña de las montañas de Colorado, donde no había telefonía móvil y el Internet llegaba tarde, mal y nunca. Allí, a lo largo de dos años, escribió el polémico libro que lo ha hecho famoso. Se titula en inglés The Shallows: What the Internet is Doing to Our Brains y, en español: Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus, 2011). Lo acabo de leer, de un tirón, y he quedado fascinado, asustado y entristecido.

 Carr no es un renegado de la informática, no se ha vuelto un ludita contemporáneo que quisiera acabar con todas las computadoras, ni mucho menos. En su libro reconoce la extraordinaria aportación que servicios como el de Google, Twitter, Facebook o Skype prestan a la información y a la comunicación, el tiempo que ahorran, la facilidad con que una inmensa cantidad de seres humanos pueden compartir experiencias, los beneficios que todo esto acarrea a las empresas, a la investigación científica y al desarrollo económico de las naciones.

 Pero todo esto tiene un precio y, en última instancia, significará una transformación tan grande en nuestra vida cultural y en la manera de operar del cerebro humano como lo fue el descubrimiento de la imprenta por Johannes Gutenberg en el siglo XV que generalizó la lectura de libros, hasta entonces confinada en una minoría insignificante de clérigos, intelectuales y aristócratas. El libro de Carr es una reivindicación de las teorías del ahora olvidado Marshall McLuhan, a quien nadie hizo mucho caso cuando, hace más de medio siglo, aseguró que los medios no son nunca meros vehículos de un contenido, que ejercen una solapada influencia sobre éste, y que, a largo plazo, modifican nuestra manera de pensar y de actuar. McLuhan se refería sobre todo a la televisión, pero la argumentación del libro de Carr y los abundantes experimentos y testimonios que cita en su apoyo indican que semejante tesis alcanza una extraordinaria actualidad relacionada con el mundo del Internet.

 Los defensores recalcitrantes del software alegan que se trata de una herramienta y que está al servicio de quien la usa y, desde luego, hay abundantes experimentos que parecen corroborarlo, siempre y cuando estas pruebas se efectúen en el campo de acción en el que los beneficios de aquella tecnología son indiscutibles: ¿quién podría negar que es un avance casi milagroso que, ahora, en pocos segundos, haciendo un pequeño clic con el ratón, un internauta recabe una información que hace pocos años le exigía semanas o meses de consultas en bibliotecas y a especialistas? Pero también hay pruebas concluyentes de que, cuando la memoria de una persona deja de ejercitarse porque para ello cuenta con el archivo infinito que pone a su alcance un ordenador, se entumece y debilita como los músculos que dejan de usarse.

 No es verdad que el Internet sea sólo una herramienta. Es un utensilio que pasa a ser una prolongación de nuestro propio cuerpo, de nuestro propio cerebro, el que, también, de una manera discreta, se va adaptando poco a poco a ese nuevo sistema de informarse y de pensar, renunciando poco a poco a las funciones que este sistema hace por él y, a veces, mejor que él. No es una metáfora poética decir que la “inteligencia artificial” que está a su servicio, soborna y sensualiza a nuestros órganos pensantes, los que se van volviendo, de manera paulatina, dependientes de aquellas herramientas, y, por fin, en sus esclavos. ¿Para qué mantener fresca y activa la memoria si toda ella está almacenada en algo que un programador de sistemas ha llamado “la mejor y más grande biblioteca del mundo”? ¿Y para qué aguzar la atención si pulsando las teclas adecuadas los recuerdos que necesito vienen a mí, resucitados por esas diligentes máquinas?

 No es extraño, por eso, que algunos fanáticos de la Web, como el profesor Joe O’Shea, filósofo de la Universidad de Florida, afirme: “Sentarse y leer un libro de cabo a rabo no tiene sentido. No es un buen uso de mi tiempo, ya que puedo tener toda la información que quiera con mayor rapidez a través de la Web. Cuando uno se vuelve un cazador experimentado en Internet, los libros son superfluos”. Lo atroz de esta frase no es la afirmación final, sino que el filósofo de marras crea que uno lee libros sólo para “informarse”. Es uno de los estragos que puede causar la adicción frenética a la pantallita. De ahí, la patética confesión de la doctora Katherine Hayles, profesora de Literatura de la Universidad de Duke: “Ya no puedo conseguir que mis alumnos lean libros enteros”.

 Esos alumnos no tienen la culpa de ser ahora incapaces de leer La Guerra y la Paz o el Quijote. Acostumbrados a picotear información en sus computadoras, sin tener necesidad de hacer prolongados esfuerzos de concentración, han ido perdiendo el hábito y hasta la facultad de hacerlo, y han sido condicionados para contentarse con ese mariposeo cognitivo a que los acostumbra la red, con sus infinitas conexiones y saltos hacia añadidos y complementos, de modo que han quedado en cierta forma vacunados contra el tipo de atención, reflexión, paciencia y prolongado abandono a aquello que se lee, y que es la única manera de leer, gozando, la gran literatura. Pero no creo que sea sólo la literatura a la que el Internet vuelve superflua: toda obra de creación gratuita, no subordinada a la utilización pragmática, queda fuera del tipo de conocimiento y cultura que propicia la Web. Sin duda que ésta almacenará con facilidad a Proust, Homero, Popper y Platón, pero difícilmente sus obras tendrán muchos lectores. ¿Para qué tomarse el trabajo de leerlas si en Google puedo encontrar síntesis sencillas, claras y amenas de lo que inventaron en esos farragosos librotes que leían los lectores prehistóricos?

 La revolución de la información está lejos de haber concluido. Por el contrario, en este dominio cada día surgen nuevas posibilidades, logros, y lo imposible retrocede velozmente. ¿Debemos alegrarnos? Si el género de cultura que está reemplazando a la antigua nos parece un progreso, sin duda sí. Pero debemos inquietarnos si ese progreso significa aquello que un erudito estudioso de los efectos del Internet en nuestro cerebro y en nuestras costumbres, Van Nimwegen, dedujo luego de uno de sus experimentos: que confiar a los ordenadores la solución de todos los problemas cognitivos reduce “la capacidad de nuestros cerebros para construir estructuras estables de conocimientos”. En otras palabras: cuanto más inteligente sea nuestro ordenador, más tontos seremos.

 Tal vez haya exageraciones en el libro de Nicholas Carr, como ocurre siempre con los argumentos que defienden tesis controvertidas. Yo carezco de los conocimientos neurológicos y de informática para juzgar hasta qué punto son confiables las pruebas y experimentos científicos que describe en su libro. Pero éste me da la impresión de ser riguroso y sensato, un llamado de atención que –para qué engañarnos– no será escuchado. Lo que significa, si él tiene razón, que la robotización de una humanidad organizada en función de la “inteligencia artificial” es imparable. A menos, claro, que un cataclismo nuclear, por obra de un accidente o una acción terrorista, nos regrese a las cavernas. Habría que empezar de nuevo, entonces, y a ver si esta segunda vez lo hacemos mejor.


Imagen tomada de: http://top-people.starmedia.com/tmp/swotti/cacheBWFYAW8GDMFYZ2FZIGXSB3NH/imgMario%20Vargas%20Llosa1.jpg

viernes, 20 de abril de 2012

De la lucha contra las drogas de Nixon a la lucha por la propiedad intelectual de Obama

El video tiene subtitulos en español para que puedan entenderlo quienes no manejan el idioma inglés.

En el año de 1971, el presidente Nixon inició su conocida lucha contra las drogas y creo dos años después un organismo conocido como la DEA y cuyos resultados...son muy conocidos por todos. Aquél hecho, volvió a mi memoria luego de enterarme que el gobierno de Obama, donó 2.6 millones de dólares para iniciar un proyecto con el que se busca combatir la piratería en 12 países, entre los que se encuentran México, Chile, Brasil y Colombia.

Al parecer en la mayoría de países, el gobierno estadounidense piensan adoctrinar (dicen capacitar, pero seamos sinceros...) a jueces y policías para que "combatan" la piratería y los crímenes contra la propiedad intelectual los cuales, según el citado documento, son de carácter transnacional. Si bien desde 2008 es que Estados Unidos emprendió una feroz lucha contra lo que consideraban, atacaba la propiedad intelectual, no es sino hasta ahora, que vemos una intervención en los cuerpos estatales de otros países con el ánimo de defender, no los intereses de sus ciudadanos, sino de la industria que busca privatizar a toda costa el internet y quien considera (discúlpenme por no traerles la fuente, pero lo leí anteriormente en alguna parte) que las bibliotecas públicas que exhiben sus películas bajo "los fair uses", son competencia para ellos y no les dejan ganancias. Por tal razón váyanse acostumbrando a que los jueces en sus países respectivos, utilicen el modelo que está en el video del principio de esta entrada y les cobren sumas millonarias de dinero por bajar una canción.

PD: Para el caso colombiano, aunque no pagan adoctrinamiento para jueces, si lo hacen para la policía, así que vayan acostumbrándose a que el cuerpo de delitos informáticos de la DIJIN, deje de buscar a quienes roban dineros de cuentas bancarias por internet o bueno, en general a quienes cometen delitos informáticos. Ahora estos personajes se van a encargar de buscar a quienes descarguen música o películas por internet o quienes suban un vídeo a youtube como parte de una tarea (todavía no están regulados los usos honestos para esta actividad, pero si el delito). Vayan acostumbrándose a que ahora, como mínimo, les va tocar enfrentarse a un juicio (con todo lo que ello conlleva) en dónde los copyright trolls denuncian a cualquiera pidiendole sumas altas de dinero en las conciliaciones.

PD2: ¿Saben que es lo peor de todo? Que la ONU ya conminó anteriormente a los gobiernos a que de ninguna forma, en su afán de proteger los derechos de autor (caso ley lleras 2.0 y Juan Manuel Santos) no deben vulnerar los derechos de autor ni mucho menos la democracia. Yo les pregunto a ustedes, qué democracia va haber si los ponentes de una ley que vulnera derechos de autor catalogan como desinformadores y piratas a quienes se oponen y aprueban sin ningún tipo de escrúpulos leyes como la que tanta vergüenza nos causa a los internautas colombianos (no hablo por todos, pero si hay una opinión generalizada de rechazar esa ley). En fin, se puede seguir hablando de este tema, pero considero que la la lucha contra las infracciones a propiedad intelectual, a diferencia de la lucha contra las drogas (en mi opinión), termina afectando negativamente a los ciudadanos que supuestamente busca defender.
  Informe Frank La Rue

domingo, 15 de abril de 2012

Los lavaperros de Santos (ley lleras 2.0)



Caballeros, hay ocasiones en que siento vergüenza de tener nacionalidad colombiana. El diez de abril de 2012 fue una de ellas. Guiados por la sed de pantalla que tenía el estúpido presidente de los Colombianos, los ministros German Vargas Lleras (ministro del interior), Sergio Diazgranados Guida (ministro de comercio) y Diego Ernesto Molano Vega (ministro de tecnologías) crearon un esperpento jurídico con el cual se privatiza internet. Así de grave es la vaina.

Para estos sátrapas, cualquiera que saque una “ganancia o provecho[1] de algo” de una obra que se presuma (art 3 de ese proyectico de ley) estar bajo el cobijo de los derechos de autor es inmediatamente un criminal. Como ya se ha hablado muchísimo de los métodos inquisitivos carcelarios que trae esta ley, quiero centrar este corto post en recordar a los principales lavaperros (el término es duro, pero les queda al pelo después de su “incansable” labor) que hicieron todo lo posible para, bajo los mandatos del paupérrimo presidente pantallero Santos, aprobar este repulsivo proyecto de ley:



GERMAN VARGAS LLERAS: Ministro del interior y candidato presidencial. De este señor, ya es conocida su politiquería y sus malas mañas.



SERGIO DÍAZ GRANADOS GUIDA: Ministro de comercio, quien estuvo implicado en un escandalo por un conflicto de intereses por los nexos de su esposa con saludcoop.


DIEGO MOLANO VEGA (no confundir con el del ICBF): Ministro de tecnologías de la información, quien en días anteriores se jactaba de haber ganado el Government Leadership Award 2012, un premio que destaca “sus políticas innovadoras de disminución de la pobreza y generación de empleo a través de las telecomunicaciones”, para luego crear una de las legislaciones más antiprogresistas del mundo.



CARLOS RAMIRO CHÁVARRO CUÉLLAR: Senador de la republiquetaca por el partido conservador. Si vieron el debate, se podrán dar cuenta que este ponente y defensor de tan draconianas normas, buscó con la ley lleras 2.0 proteger al “maestro García Márquez” y al “maestro Escalona” (quien en Valledupar tiene una fama de robar las composiciones de los campesinos, aunque esa es harina de otro saco). Si vemos las intervenciones del hombre, podemos ver como el tipo apenas sabe entrar a la página de internet y no tiene ni idea qué es una memoria caché. Lo anterior es reprochable, porque se supone que uno debe tener conocimientos para poder defender un tema, máxime, cuando atañe a todos los colombianos. Sobre los derechos de autor, el tipo maneja parte de la ley 23 de 1982, pero falla en conceptos exactos como la titularidad del derecho de autor(para él, el autor y titular es lo mismo, cuando en muchas ocasiones estos dos conceptos se dividen y ocasionan que las empresas terminen tumbandole los derechos al autor). También hablan de unas excepciones y limitaciones al derecho de autor QUE NO ESTÁN EN LA LEGISLACIÓN COLOMBIANA. Se las inventa o las trae a colación por racionamientos de sentido común (que le falta a la ley). El tipo también dice que esta ley actualiza las penas del sistema análogo al sistema digital (aunque no muestra mucho dominio en ese tema), PEEROOO, NO ACTUALIZA LAS LIMITACIONES Y EXCEPCIONES, esas si se quedan en el sistema análogo. Seguir confrontando las cosas que dijo alargaría este post y bueno...sigan votando por crápulas como este, a ver a donde llegamos.



AUGUSTO POSADA SÁNCHEZ: Representante a la cámara. Este es un personaje que al parecer, simplemente prestó su nombre para la ponencia.

Ahora sólo falta que me demanden por derechos de autor por utilizar las fotos de los H.P (Honorables Parlamentarios) y ministros, pero creo, que es necesario conocer el rostro de los que nos vieron la cara de idiotas. Me gustaría que alguna persona con conocimientos de cine, hiciera un video parecido al de Kony, donde, sin tanta desinformación y sustentándonos en lo dicho todos estos últimos días, hiciéramos famosos a estos personajes. Que de acá al final del año, en Argentina, en Chile, en Estados Unidos, en Europa, etc., se conozca que estos parlamentarios y ministros se pasan por la faja a sus ciudadanos y nos aplican leyes de censura con la excusa de defender a los autores. 

Como bien dije al comenzar esta entrada, aquel día me sentí avergonzado de tener la nacionalidad colombiana. En un próximo post hablaremos de la caza de brujas que se promueve el artículo 19 del proyecto de ley (que creo que ya es ley).

PD: Es extraño que en un debate esté de acuerdo con Armandito Benedetti y Jorge Robledo. En este lo hago, porque con sus intervenciones, dejaron en evidencia las imprecisiones del “cenador”, que traen consecuencias gravosas para los usuarios de internet..


[1] Para la RAE http://www.wordreference.com/es/en/frames.asp?es=provecho provecho es “aprovechamiento o adelantamiento en las ciencias, artes o virtudes”. Con sólo esa pequeña definición expongo cuantas personas se pueden ir facilito a la cárcel por acceder a contenidos de internet.


Imagenes tomadas de: 
http://infonota.files.wordpress.com/2010/04/german-vargas-lleras.jpg
http://www.unipymes.com/wp-content/uploads/2012/01/sergio-diazgranados.jpg
http://www.diariodelhuila.com/files/images/03-12-2010/Politica/Foto%204%20Diego%20Molano.jpg
http://www.congresovisible.org/media/uploads/fotos_perfil/131/foto_camp.jpg
http://correoconfidencial.com/wp-content/uploads/2012/04/4a8751725e3a6c4026e7a03a39517d82.jpg


ACTUALIZACIÓN: Me equivoqué, Augusto Posada es igual de oscurantista e imbecil al resto de lavaperros. Luego de oirlo diciendo "es que todo está en la ley" sin decir que articulo o tan siquiera que ley; además de mostrar su desconocimiento por su ponencia y que equipare lo libre a lo gratis y pirata...sólo me queda por decir que es un IMBECIL. Cómo es posible que un idiota que no sepa que es una memoria caché se atreva a legislar sobre derechos de autor en internet. Ahorita estoy haciendo mi tesis, y los evaluadores me la devolvieron porque me dijeron que fui muy general (algo así como si estuviera escribiendo en este blog) y hablé para un público muy general y no fui técnico y especifico en el desarrollo de mi tesis. Si a mí, como estudiante, me exigen ser concreto y técnico en conceptos sobre un tema, ¿por qué a los congresistas que legislan sobre un tema que exige todas las calidades del caso (al ser de interés general) no?

Escuchando a este señor me doy cuenta que las unidades legislativas (que son grupos que la ley le permite tener al congresista, conformado por personas que supuestamente se dedican a estudiar temas para y sobre proyectos de ley, con un presupuesto alto para supuestamente pagarles a los personajes en cuestión) son pura ficción. Simplemente sirven para pagar favores políticos y realizar actos de corrupción.

martes, 27 de marzo de 2012

Serie 9 de abril de 1948 (Primera parte)



Desde hace algún tiempo he tenido la idea de compartirles dos textos sobre el 9 de abril de 1948. Son sacados del libro “NUEVA HISTORIA DE COLOMBIA” (cuya dirección está en cabeza de Álvaro Tirado Mejía) de Editorial Planeta y el autor de los textos que traigo a continuación es el multifacético Arturo Alape, quien aunque no es de mi agrado como persona, pero que aporta unos textos de ritmo casi narrativo, con buenas fuentes (al parecer).

Advierto desde ahora que existen muchísimos libros, textos y documentales sobre el 9 de abril de 1948 y Jorge Eliecer Gaitán; como también teorías de lo ocurrido aquel día. Lo que se ha dicho y lo que falta por decir no es poquito. Por lo tanto, no sé si sean los textos más completos. Sólo sé, que son los que voy a compartir con ustedes. Cada quien tiene su criterio para elegir si comparte o no lo expresado por el autor de acuerdo con lo que ha leído.

Los dos textos van a estar divididos en varias partes por su gran longitud. El primer relato va a estar dividido en varias partes (no sé cuantas todavía) y tiene por nombre “El 9 de abril, asesinato de una esperanza”. El segundo es del mismo autor, está bajo las reglas del anterior texto y se titula “El 9 de abril en provincia”. Espero sean de su agrado

NOTA: Como estamos en tiempos de paranoia derecho-autoral me permito expresar que no hay ninguna intención de violar derechos de autor u obtener lucro con la publicación de estos textos. Este blog no me da ni un peso y sólo lo tengo como hobbie de tiempo libre. Además de lo anterior, el autor de los textos está muerto.

El 9 de abril, asesinato de una esperanza
Por: Arturo Alape

La ciudad



Bogotá cortada en cruz sobre la carrera séptima y la de Jiménez por los rieles del tranvía; los cerros en reposo como telón de fondo inamovibles, un cielo encapotado y un enloquecedor frío sobre los hombres de vestidos cruzados y sombreros negros, ladeados, y en el aire el hollín del tiempo pegado a sus respiraciones. Es mediodía del 9 de abril de 1948; la ciudad se desocupa, las gentes aceleran sus pasos para ir almorzar. Hay cierta tranquilidad relativa, aunque el país había vivido una intensa oleada de violencia en algunos departamentos. Un grupo de lustrabotas, especie de guardia personal de Gaitán al salir de su oficina, silban con cierto desgano al compás de sus manos que brillan los zapatos de los transeúntes.

La ciudad ha cambiado de apariencia, al engalanarse para las fiestas sociales en homenaje a los muchos delegados a la Novena Conferencia Panamericana, mientras en cualquier rincón se esconde la miseria real de un pueblo que había encontrado en la voz, en el verbo encendido de Gaitán, una posible redención social.



Sobre Bogotá conocida como la Atenas del Sur, recaía la mirada esperanzada del continente, porque tenía la visita de un personaje mundialmente conocido: el general George Marshall, el hombre que había reconstruido económicamente al viejo continente, después de la hecatombe de la segunda guerra mundial. Por lo menos los gobiernos de entonces pensaban que traía dólares a manos llenas para desarrollar las pobres economías de estas tierras americanas que no habían pasado por la experiencia de la guerra. El propio general, desde el primer discurso en la conferencia, disipó cualquier ilusión en este sentido. No habrá <<Plan Marshall>>  para América Latina. El continente americano tiene urgente necesidad de adoptar métodos efectivos de cooperación económica, haciendo frente a problemas que exigen su máximo de buena voluntad. La tarea de reconstruir Europa es, de por sí, una tarea gigantesca para los Estados Unidos. Invitó a los gobiernos del continente a unirse a esta labor. Resumió su pensamiento en materias económicas, pidiendo para el capital extranjero toda clase de garantías. Desde el comienzo de la Conferencia Panamericana, el general Marshall había recomendado incluir en la agenda de discusiones la siguiente pregunta: <<Quiero saber si los delegados aquí reunidos consideran que una cuestión sobre represión de movimiento subversivos en América, ¿debe considerarse como un nuevo tema con relación a la agenda?>>.

Pregunta que no fue recibida con beneplácito en el resto de delegaciones. Creó un ambiente de tensión y de contradicciones. No era lo definitivo a discutir. Juvenal Hernández, jefe de la delegación chilena, dio de inmediato una respuesta positiva en relación con la pregunta del general Marshall, al sostener que la división mundial alrededor de dos tesis había quedado planteada, que una de ellas se fundaba <<en una concepción materialista de la vida>> y que <<pretende implantar la sumisión gregaria de los más a los menos a un nuevo totalitarismo político para decapitar el espíritu de su libertad>>. Propuso la necesidad inmediata de adoptar disposiciones internas para reprimir las actividades subversivas que intentaran realizar individuos nacionales o extranjeros en favor de los intereses políticos de estados extracontinentales.

La delegación argentina replicó diciendo que <<las Américas no deben combatir el comunismo como idea sino atacar las causas que lo engendran>>. La delegación venezolana fue más precisa y contundente, al afirmar por boca de su presidente, Rómulo Betancur: <<Venezuela jampas apoyará medidas que puedan dar a los enemigos de la libertad el arma formidable de la discriminación política y las persecuciones policíacas, que podrían ser utilizadas contra todos los miembros de la oposición doctrinaria>>. La delegación colombiana, presidida por Carlos Lozano y Lozano, no había declarado que Colombia no votaría afirmativamente esta declaración. Dijo que <<Colombia es un país de libertades, respetuoso de sus fueros constitucionales y celoso guardián de los principios democráticos>>. Los delegados conservadores al evento, encabezados por Silvio Villegas y Augusto Ramírez Moreno, estaban de acuerdo con la declaración.

Comenzaba para el continente la más grande cruzada de perfiles inquisitoriales. Era la aplicación de la doctrina Truman, que proclamaba el derecho de los Estados Unidos a intervenir política y militarmente en cualquier país <<amenazado por el comunismo>>. Era, de frente, la guerra fría.

Gaitán, jefe del partido liberal, por un inaudito error de Ospina Pérez y aconsejado por Laureano Gómez, no fue invitado al evento. Esa arbitraria actitud del gobierno había creado profundo malestar en las masas liberales.

9 de abril: 1.05 pm



A la una y diez minutos de la madrugada del 9 de abril, Gaitán terminaba su emocionante defensa del teniente Jesús Cortés, y pedía para él la absolución, alegando que había obrado en legítima defensa del honor del ejército, al ultimar de dos disparos de pistola al periodista Eudoro Galarza Ossa. La multitud aplaudió frenéticamente el hermoso elogio que el penalista hizo del militar. Ahora se vivía la expectativa por el veredicto final. Era la segunda defensa que Gaitán hacía del teniente Cortes. Los mandos medios del ejército habían sufragado todos los gastos de la defensa, recolectando el dinero entre sus compañeros de armas. Seguía en la sala un silencio profundo. A la una y veinticinco minutos de la mañana la sala fue desalojada. Los jueces del pueblo entraron a deliberar, mientras los presentes hacían toda clase de conjeturas. Eran muchas las hipótesis que se tejían. Ante todo, había una gran confianza en el formidable penalista que era Gaitán.

A las dos de la madrugada, los jueces del pueblo entregaron su veredicto al juez de la causa y el doctor Pérez Sotomayor, lentamente dio lectura al fallo de conciencia. Las dos y cinco de la mañana. El fallo fue absolutorio en un todo, de acuerdo con las tesis planteadas por Gaitán.
Las barras sacaron al líder en hombros y él se encontró con la soledad de una ciudad que tanto amaba y que pocas horas después iba a cambiar en todo sentido por su muerte. La multitud que lo vitoreaba quedaba a sus espaldas.

Plinio Mendoza Neira necesitaba hablar con Gaitán sobre alguna cosa urgente. Fue a su oficina, y allí lo encontró departiendo con varios de sus amigos, entre ellos Pedro Eliseo Cruz, Alejandro Vallejo y Jorge Padilla. Comentaban sobre la intervención de Gaitán en la madrugada, en defensa del teniente Cortés, verdadero éxito oratorio que todos calificaron de brillante. Gaitán recibía los últimos elogios de sus amigos. Había sido su más importante triunfo como penalista. Gaitán se sentía alegre, eufórico, <<reía con mucha complacencia>> recuerda Plinio. Este lo invitó a almorzar. <<Aceptado. Pero te advierto, Plinio, que yo cuesto caro>>, dijo Gaitán al disponerse a salir, con una de sus carcajadas habituales cuando se hallaba de humor. Todos abandonaron la oficina, para tomar el ascensor del edificio Agustín Nieto. Al salir por el pasillo que daba a la calle, Plinio lo coge del brazo: <<Lo que tengo que decirte es muy corto>>.

En esos instantes postreros del líder, nunca se sabrá si había leído las últimas líneas del editorial del Diario del Pacifico, del 8 de abril, que era como el artilugio premonitorio de su muerte: acusaba a Gaitán de su compromiso con el comunismo, y advertía que esta actitud impediría al liberalismo hacer causa común con quienes se estaban esforzando por defender al continente americano de la influencia del Kremlin. Terminaba: <<Allá ese partido que en horas de tanta inquietud se dejó arrastrar hacia tan profundo abismo por las ambiciones desmedidas de un caudillo en trance de muerte>>. Era la atmosfera política que se respiraba.
Plinio Mendoza Neira sintió de pronto que Gaitán retrocedía, tratando de cubrirse el rostro con las manos. Escuchó tres disparos consecutivos. Trató de ayudarlo. Gaitán, demudado, los ojos semiabiertos, un rictus amargo en los labios y los cabellos en desorden. Un hilillo de sangre corría bajo su cabeza.

Los testigos del asesinato



Pudo ver en forma absolutamente nítida al individuo que disparaba. Trató de dar un paso adelante para arrojarse sobre él y el hombre levantó el revolver a la altura de su rostro. Plinio hizo el mismo ademan de Gaitán, quiso ponerse a salvo entrando de nuevo al edificio. En ese momento, el asesino bajaba el revolver con deseos de apuntarle a Gaitán, que yacía inmóvil sobre el pavimento. Luego fue retirándose, protegiéndose en la fuga con el revolver, vacilante.

Le faltaban tres pasos para llegar a la puerta y vio claramente el cuerpo del atacante y los movimientos de su brazo en tres posiciones, la primera alta, sincronizada con las tres detonaciones, sin que pudiera percibir el arma, ni la mano, ni la persona sobre la cual disparaba. Así precisa Pedro Eliseo Cruz.

Parece que en esos momentos el hombre les hizo un disparo a ellos. Luego retrocedió buscando la avenida Jiménez. Demostraba un perfecto dominio sobre sí mismo, una gran energía, en sus ojos había una mirada de odio inconfundible. Era un hombre cargado de pasión. Así lo define Alejandro Vallejo.

En el primer instante, Jorge Padilla pensó que los disparos no eran de revolver. Pensó más bien en los fulminantes que los emboladores ponían sobre la línea del tranvía. Miró hacía la puerta y vio que apoyándose contra el borde de la piedra norte, con las piernas dobladas en posición de tiro, revolver en mano, había un hombre. Está seguro que disparó desde ese punto y en esa posición, recuerda Jorge Padilla. En total, oyó cuatro detonaciones.

Pedro Eliseo Cruz, en su condición de médico, examinaba a Gaitán. Al levantarlo del suelo, daba señales de vida. Era una serie de quejidos sordos. Minutos después llevaron su cuerpo a un taxi que lo condujo a la clínica Central.

A la una y cinco de la tarde se había parado el reloj de Gaitán. Años más tarde, el médico Yezid Trebert Orozco recordaría que de los impactos del revólver recibidos por Gaitán, especialmente el que penetró el cráneo a la altura de la protuberancia occipital, hemisferio izquierdo, a más o menos cinco centímetros, fue el mortal. Murió en el sitio del abaleo. <<A él le quedó naturalmente la vida animal, como a los toros de lidia cuando les clavan la puntilla y todavía quedan con vida, pero sin sentido de ninguna clase>>.

Gaitán no creía en su muerte. Muchas veces sus amigos intentaron organizarle un cuerpo de seguridad personal. Él siempre rechazó enérgicamente la idea. Grupos de policías gaitanistas le propusieron lo mismo, pero él daba como respuesta que su pueblo era su propio vigilante. Un día dijo que si a él lo asesinaran, sucedería el mismo levantamiento popular que produjo su asesinato. Gaitán era un hombre de profunda seguridad en su realización como político. Ya se sentía, por derecho de su prestigio y de su inmensa influencia, presidente de la República. Pensaba que lo conseguiría en el año 50, por el camino constitucional de las elecciones.
Bogotá comenzó a incendiarse. La tranquilidad de mediodía se convirtió en un volcán de pasiones inusitadas. La ciudad, como el país, vivieron una de las experiencias más dramáticas de su historia.

El hombre



Gaitán había nacido pobre y humilde, en un humilde barrio al oriente de Bogotá. Su padre siempre tuvo vocación de librero y su madre, su más grande amor y su más grande influencia, fue maestra. Su infancia estuvo saturada por las dificultades y la escasez. Fue al a escuela pública y más tarde, en la segunda enseñanza, entró al Colegio Araujo de Bogotá. Después, para el estudio de su profesión de abogado, fue a la facultad de derecho de la Universidad Nacional. Comenzó a ejercer de abogado, incluso antes de titularse. Obtuvo rotundos éxitos en sus primeros alegatos, que siempre estuvieron ligados a personajes de los bajos fondos. Su nombre se hizo famoso en sensacionales audiencias públicas, entre ellas la del crimen de la <<Ñapa>>. La tesis con la que se graduó se tituló <<Las ideas socialistas en Colombia>>, que ya marcaban un derrotero para su futura vida de hombre público. 

Viaja a Italia con el objeto de ampliar sus conocimientos en la ciencia del derecho penal. Asiste al espectáculo que ofrecía el fascismo, que irrumpía en Europa ungido de promesas y era escuchado ya por gigantescas movilizaciones de masas. Era un espectro de carne y hueso que hablaba con la persuasiva teatralidad de Mussolini. Distribuyó su tiempo en concurrir a las aulas de la Real Universidad de Roma, donde conocería la doctrina y el pensamiento del profesor Ferri, cuyo prestigio lo había atraído de antemano. Vivió esa transmutación del sabio Ferri, de antiguo socialista a gestor ideológico de Mussolini. Por muchas veces fue a escuchar la voz de Mussolini, para analizar lo teatral de sus gestos y las modulaciones de su voz, a fin de hacerla más convincente, más enérgica. Gaitán llevaba consigo, con la fuerza que le era propia, su vocación oratoria. Si con Ferri aprendía el derecho penal, con los oradores fascistas estudiaba elocuencia.

A su regreso al país, a fines de marzo de 1929, se levantaba el estado de sitio en la zona bananera. Los dueños de las plantaciones del banano, acompañados por el ejército colombiano, acababan de asesinar a millares de indefensos obreros, culpables de pedir un poco de justicia social para sus vidas. Gaitán quiso conocer de cerca la comarca martirizada y por muchos días recorrió el escenario del terror, escuchando los relatos de los sobrevivientes y conociendo reveladores documentos sobre la masacre.

Gaitán, que había salido elegido para el Congreso, realizó durante quince días el más formidable debate denunciando las arbitrariedades de la United Fruit Company. Y con la documentación que llegó a tener en la mano, obtenida en sus dos viajes a la región probó en sus dos viajes a la región, probó en sus acusaciones que había una conspiración entre la compañía norteamericana y el gobierno colombiano para explotar a los trabajadores.

En octubre de 1933, antes de que se clausurara el congreso, Gaitán lanzó un manifiesto trascendental. Invitaba al pueblo, a toda la intelectualidad, a todos los oprimidos a que formaran un frente único, capaz de luchar por la justicia social. Ese movimiento se llamaría Unión Nacional Izquierdista Revolucionaria, planteándose un programa similar al de Haya de la Torre en el Perú. Gaitán habló de los grandes latifundios abandonados, de los campesinos explotados como bueyes. En varios centros agrícolas la UNIR adquirió proporciones de peligro social y bajo sus banderas se realizaron numerosas movilizaciones, huelgas agrarias y reclamaciones directas a los terratenientes.

Durante la campaña del 44 al 46, Gaitán y los gaitanistas usaron su lema <<por la restauración moral y democrática>> como un arma efectiva contra sus enemigos políticos, primordialmente los enemigos del sector oficialista. En cierto sentido, la campaña moralizadora de Gaitán constituyó una cruzada contra los males que aquejaban a la sociedad colombiana, ya fueran sociales, políticos o económicos. Hablaba del cansancio del pueblo ante las farsas políticas, la corrupción de su partido en el gobierno. Y ante la descomposición social, ante el descontento general por la crisis que atravesaba la experiencia de la república liberal, él creía que era la única alternativa para un posible cambio. Gaitán avizoraba que ya era el tiempo, que su tiempo había legado, después de veinte años de luchas.

El 25 de septiembre de 1945, la plaza de toros de Bogotá se desborda con cuarenta mil gaitanistas, plenos de alegría y confianza en el triunfo, participantes de una experiencia política sin precedentes. Gaitán era ya un caudillo de masas, un líder social. Gaitán dijo: <<Nos ha bastado que aspiremos a la restauración moral y democrática de la República. Y esa formula diáfana y sencilla ha sido entendida por las gentes de Colombia con toda la fuerza real y trascendente que encierra su contenido. Sólo los que integran y especulan con el país político no encuentran en ella ni mérito ni sustancia, unos por dañada intención y otros por culpable ceguera >>.

Gaitán, como hombre de acción y un verdadero líder de masas, se levanta de la derrota electoral del año 46 y asume de inmediato el papel de reconquistar en dos elecciones la victoria para su partido. Gabriel Turbay, su oponente oficialista en el debate del 46, marchó a París a buscar la muerte por física nostalgia de la presidencia que no había obtenido y por la que tanto había luchado. Entonces Gaitán se convierte en el jefe único del liberalismo y de inmediato debe afrontar con toda la intensidad el proceso de violencia política que comenzaba a gestarse y desarrollarse en todo el ámbito geográfico del país. Esa situación la denuncia en la manifestación del Silencio, cuando frente a una masa disciplinada que ha marchado con sus banderas de luto, se dirige al presidente Ospina en estos términos: <<Os pedimos que cese la persecución de las autoridades; así os lo pide esta inmensa muchedumbre. Os pedimos una pequeña y grande cosa: que las luchas políticas se desarrollen por los cauces de la constitucionalidad. No creáis que nuestra serenidad, esta impresionante serenidad, es cobardía. Somos descendientes de los bravos que aniquilaron las tiranías en este suelo sagrado. Somos capaces de sacrificar nuestras vidas para salvar la paz y libertad de Colombia >>. Ese día Gaitán había escrito su propia muerte.

Retrato de un asesino



El asesino intenta escapar. Los lustrabotas enfurecidos gritan: <<¡Mataron al doctor Gaitán, mataron al doctor Gaitán! ¡Cojan al asesino!>>. El dragoneante Carlos A. Jiménez lo captura. <<No me vaya a matar mi cabo…>>, suplica el hombre lloroso. Se aglomera la gente, lo desarman, lo meten a la droguería Granada para salvarle la vida. De turno está Elías Quesada Anchicoque. Los policías y Quesada bajan la reja. El hombre trata de evadirse, saltando una de las vitrinas de la droguería. Lo apresan y Quesada pregunta:

-¿Por qué  ha cometido este crimen de matar al doctor Gaitán?
-¡Ay señor, cosas poderosas que no le puedo decir! ¡Ay virgen del Carmen, sálveme!... – contestó el hombre en tono lastimero.
Entonces le preguntó Quesada:
-Dígame quién lo mando a matar, porque usted en estos momentos va a ser linchado por el pueblo…
-No puedo…,no puedo- contestó.
Instantes después, la multitud lo sacaría a la fuerza de la droguería Granada y comenzaría a matarlo de físico dolor.

Su madre, Encarnación viuda de Roa, recuerda que estaba oyendo la radio de un vecino suyo, en la casa donde vivía, arreglando un vestido negro para ponerse de luto por la muerte de Gaitán, cuando escuchó la noticia << que el reo del doctor Gaitán era Juan Roa Sierra, es decir, que el matador era mi hijo Juan>>. Ella, en los interrogatorios, dijo que Juan había trabajado en la legación alemana, <<más o menos como un año en calidad de portero>>. Como también dijo que a su hijo le venía notando coas raras, como por ejemplo, creerse <<Santander o un personaje así como Santander>>. Había abandonado el trabajo y se quedaba pensativo, <<con sus propios pensamientos>>. Ella lo acompañó a casa de un adivino alemán y en su presencia éste le examinó a Juan una de las manos.

Su hermano, Eduardo Roa Sierra, dijo en las indagatorias por el asesinato de Gaitán que Juan era adicto o miembro de la secta Rosacruz. Que le vio muchas publicaciones de esa secta, que tenía un libro titulado Dioses atómicos y que recibía permanentemente correspondencia de los Estados Unidos. Era un individuo retraído en sí mismo; poco comunicativo, poco conversaba, era solitario en el habla. Esa actitud, como recuerda su hermano, <<fue una cosa más bien adquirida de hombre>>.

Su mujer, María Jesús Forero de Salamanca, con quien Juan tenía una hija que hoy tendría 38 años, si viviera, declaró que él andaba muchas veces con su pensamiento distraído. Con la madre de Juan hablaban sobre esto, pues <<ella me decía que estaba asustada de que Juan pudiera resultar lo mismo que Gabriel, el hermano que está en Sibaté, con su mismo estado>>. María Jesús Forero de Salamanca recuerda que Juan Roa escribió una carta al presidente Ospina, en la que expresaba que <<es y ha sido el anhelo constante de mi alma el llegar a ser útil a mi patria, a mi familia y a la sociedad>>, que el medio propicio que ha encontrado es dirigirse a<<vuestra excelencia>>. Nadie supo quién le escribió la carta y mucho menos en qué maquina lo hizo.

Su mentor espiritual, el hombre que leía las manos, el alemán Juan Umbalaud, dijo que en la última visita que hizo Roa Sierra a su consultorio el 7 de abril, lo había visto completamente tranquilo y que al despedirse le expresó: <<Sólo tengo que hacer la vida y sólo tengo que seguir>>. Juan Roa Sierra ya había adquirido un viejo revolver y estaba gestionando la compra de proyectiles.

Dos días después, este hombre que se miraba al espejo y veía la figura del general Santander, utilizando un viejo revólver que había cambiado de tres dueños y que cada cual patinaba de nuevo para darle otra presencia, al disparar contra Gaitán cambió la faz del país. Juan Roa Sierra era el hombre perfectamente instrumentalizable para un crimen de esta naturaleza. 



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